Se dice, con cierta controversia, que las frecuencias del Antiguo Solfeggio Sagrado de los sonidos fueron la base de la música original utilizada en los antiguos cantos gregorianos. En lenguaje musical, «Solfeggio» (solfeo) es la vocalización de los tonos en una escala de música. La escala original Solfeggio estaba formada por seis tonos: Ut, Re Mi, Fa, Sol, La.
Cuando no existía la música escrita en partitura, los monjes benedictinos desarrollaron un método para poder mantener la misma entonación de los himnos en Latín en los distintos monasterios, creando una escala que se cantaba de forma monocorde. Esta escala se atribuye a Guido de Arezzo, nacido en Toscana en 991, especialista en teoría musical. Guido fue un monje benedictino que se convirtió en un personaje clave en la historia de la música de la Edad Media al ser el creador de los nombres de las notas musicales entre otras muchas aportaciones.
En aquel tiempo para festejar el nacimiento de San Juan Bautista se cantaba un himno titulado “Ut queant laxis” compuesto por Pablo el Diácono. Este himno tenía una cualidad: cada frase musical empezaba con una nota superior a aquella con la que empezaba la que la precedía inmediatamente. Lo que permitió a Guido usar la primera sílaba de cada frase de para identificar las notas que con ella se entonaba y por ésta resonancia se creía que las frecuencias podían guiar al ser humano a ponerlo en contacto con el Creador.
Los nombres de las notas musicales se derivan del poema, UT queant laxis del monje benedictino friulano Pablo el Diácono, como decíamos específicamente de las sílabas iniciales del Himno a San Juan Bautista.Las frases de este himno, en latín, son así: UT queant laxis Resonare fibris Mira gestorum Famuli tuorum Solve polluti Labii reatum (Sancte Ioannes)
De allí se tomaron los nombres de la escala musical, y posteriormente se transformo el UT en Do y se le agregó el Si.
Cantos que hacián entrar en extasis espiritual a las personas que eran estimuladas e inspiradas por estos cantos, los mismos cantos que mantenían en excelente salud a los monjes benedictinos que las cantabas. Eso se cuenta. Se refiere que el médico e investigador Joseph Puleo redescubrió las frecuencias Solfeggio en la década del 70. En la investigación usó reducción numeral matemática para identificar seis tonos detectables que recuperarían el equilibrio del cuerpo y ayudarían en la sanación.
Se dice que estas frecuencias se vinculan a frecuencias secretas que se usaron en el pasado, como las responsables de la caída de los muros de Jericó, o las frecuencias que los Budistas Tibetanos usan para movilizar Rocas. Concluyendo que estas notas tienen la capacidad de afectar a la materia y la conciencia.
Actualmente hay muy poca información confiable acerca de estas frecuencias, a tal punto que se las relacionan con las notas musicales actuales, o los chakras y lo cierto es que quien conozca de afinación musical moderna comprende que no pueden vincularse con una octaba en particular, estas frecuencias estarían repartidas entre la 3°, 4° y 5° octava moderna, y no tienen relación con las notas según el tipo de afinación actual. Las llamadas Frecuencias Solfeggio NO tienen relación directa con la Frecuencia 432hs, como tampoco con la afinación en 432hs, como algunos replican en posteos y web -por entusiasmo pero no por conocimiento- y se está generando, en mi opinión, mas confusión que claridad en este asunto. No puede equipararse estas frecuencias con respecto a las notas de nuestro sistema musical estándar moderno. Deben pensarse como Sonidos Particulares. A tal punto que NO hay instrumentos musicales convencionales que reproduzcan estos sonidos, por eso se reproducen y generan con sintetizadores.
Las frecuencias conocidas como Frecuencias Solfeggio son 9: 174 Hz, 285 Hz, 396 Hz, 417 Hz, 528 Hz, 639 Hz, 741 Hz, 852 Hz, 963 Hz. Todas éstas frecuencias generan una resonancia que sincroniza las células del cuerpo para diferentes aplicaciones de Armonización y Sanación. Estas Frecuencias, incluso poniendo en tela de juicio su origen, o como llegaron a nosotros, contienen varias particularidades que resultan sumamente interesantes desde la Numerología y la Geometría Sagrada del Sonido. Aquí les comparto estas curiosidades:
A. NUMEROLOGIA:
Si se reducen numerológicamente estas frecuencias se obtendrá 3, 6 o 9 únicamente. Y esto me recuerda a esta expresión del Genio Físico Nicolas Tesla: «Si supieras la magnificencia de los números 3, 6 y 9, tendrías la llave del universo«. El mismo Tesla seguía una especie de ritual organizacional, haciendo cosas siempre en series de tres. En el siguiente video podemos ver las notables combinaciones que tienen estos números, particularmente el 9, que tiene una serie de coincidencias significativas que hacen pensar que tal vez este número realmente está embebido en el programa mismo que genera el mundo, como el número místico por excelencia.
Aqui les presento las Frecuencias con sus reducciones numerológicas (se suman sus digitos: 1+7+4=12 ->1+2=3 etc)
B. TRIPLE TRINIDAD:
Las 9 Frecuencias se agrupan en tres grupos de tres. Son los sonidos que contienen los mismos 3 digitos en sus Frecuencias de Hercios. Por ejemplo: 285 – 528 – 852
Al mismo tiempo para quien no se percató todavía, cada frecuencia siguiente de la trinidad se obtiene adelantando el último dígito hacia el primer lugar. Por ejemplo: 174 adelanto el 4 como primer número y queda 417 que es la otra frecuencia vinculada en la trinidad, vuelvo a adelantar el último dígito (7) y resulta 741. Si repito el proceso retorno al 174. Y asi con cada trinidad.
La Triple Trinidad conforma esta estrella de 9 puntas en la representación geométrica al ordenarlas de menor frecuencia (Sonido mas Grave) hacia la frecuencia mas alta (Tonos Agudos)
C. Número Maestro 111
La distancia entre una frecuencia y la siguiente en la escala solfeggio es de 111 Hz. Algunos ejemplos: 174+111=285 / 396+111=417 / 852+111=963. Esto se respeta en toda la escala, de modo que implicitamente tambien este número contruye esta Geometria Sacra Sonora.
Y por supuesto que si reducieramos 111 nos da 3 (1+1+1).
= Propiedades de estas Frecuencias =
Es recomendable escuchar estos sonidos cuando no estés realizando acciones que requieran de atención o alerta como conducir, caminar en la calle, operación de maquinaria o cualquier otra actividad relacionada, en otras palabras haz uso de éstas en meditación, relajación y procesos terapéuticos y de armonización. Pues es cierto que nos llevan a estados de conciencia distintos.
Estas son las Frecuencias y sus propiedades:
174 Hz – Frecuencia para reducir el estrés y la ansiedad, mejora el calidad del sueño y la relajacion.
285 Hz – Tiene propiedades curativas y ayuda a aliviar el dolor y la inflamación. Mejorar la circulación de la energía.
396 Hz – Frecuencia para liberar del miedo y la culpabilidad, se utiliza para liberar bloqueos emocionales y psicológicos y fomentar la liberación de patrones negativos.
417 Hz – Frecuencia para deshacer las situaciones y facilitar el cambio, esta frecuencia ayuda a liberar patrones negativos y a traer cambios positivos en la vida.
528 Hz – Frecuencia para la transformación y la Sanación. Reparación del ADN y las células, regeneración de tejidos.
639 Hz – Frecuencia para la conexión y las relaciones interpesonales. Ayuda a promover la armonía y el equilibrio en las relaciones. Está asociado con la comunicación y la expresión personal.
741 Hz – Frecuencia para el despertar de la intuición y promover la expresión y la resolución de conflictos. Esta frecuencia sanadora ayuda a abrir la comunicación y a facilitar la expresión de emociones reprimidas.
852 Hz – Frecuencia para volver al orden espiritual, se cree que esta frecuencia ayuda a despertar la intuición y a elevar la conciencia espiritual.
963 Hz – Esta frecuencia se asocia con la activación y el estímulo de la glándula pineal. Esta frecuencia sanadora ayuda a abrir la percepción y la intuición, facilitando el acceso a dimensiones superiores de conciencia. También para promover la unidad y la conexión con el universo.
= Afinación Armónica =
La música no ha sido hecha como lo entendemos hoy como si fuera música simplemente para los oído, sino que estaba hecha para se entendida por el oído interno, para el alma y es lo que realmente estamos entendiendo gracias a Dios, con este acercamiento de las frecuencia del solfeggio que además tienen unos dibujos fantásticos según han sido medidas con el método del famoso Doctor Japonés Masaru Emoto. El Dr. Emoto examino cristales de agua con el entendimiento de que el amor y la gratitud tienen un poderoso impacto en la apariencia de las moléculas del agua. Como sabemos, el agua opera conscientemente, respondiendo rápidamente a la oración para purificarse, y como nosotros estamos hechos mayormente de agua, nuestros cuerpos también resonarán en armonía con la frecuencia solfeggio, vibrando con Amor y Purificación.







Debe estar conectado para enviar un comentario.